




Los Grillos pertenecen a la familia insecta Gryllidae. Son, por lo general, insectos de color marrón a negro, con hábitos nocturnos. Algunas especies se encuentran en zonas templadas y zonas tropicales.
Los grillos están emparentados con los saltamontes. Sus patas están diseñadas para saltar, sin embargo saltan menos que los saltamontes, lo que los hace torpes y genera un sonido que es el que emiten al estrellarse contra las paredes o el suelo. Pero esta torpeza al volar y saltar se supera con su habilidad para correr por el suelo con rapidez. Ellos excavan una madriguera en el suelo de más de medio metro, y que termina en una habitación esférica.
La entrada a su madriguera la utilizan para zona de “canto” y así atraer a las hembras, los machos cantan. Para producir este sonido levantan ligeramente sus alas y las frotan una contra la otra. Las hembras son capaces de captar este sonido gracias a que poseen órganos timpánicos. Los grillos normalmente se alimentan de hojas y tallos como también de pequeños insectos.