



Los mosquitos transmiten una
variedad de enfermedades por lo
que controlarlos, especialmente
eliminando los lugares en
donde se reproducen, debe ser
una prioridad de todos en la
comunidad.
Los mosquitos jóvenes (o larvas) viven en el agua y se alimentan de microorganismos y materias orgánicas.
Cualquier área o recipiente que pueda contener agua estancada durante más que unos cuantos días puede producir una gran cantidad de mosquitos.
Sólo los mosquitos hembra adultos se alimentan de sangre ya que los mosquitos macho se alimentan del néctar de las flores cuando alcanzan la madurez.